El refugio de Gata Lilith no es solo un lugar donde viven gatos.
Es un espacio seguro, un hogar temporal donde cada vida importa.
Aquí acogemos a los gatos rescatados por la asociación: los que aún esperan una familia, y también aquellos que necesitan pasar cuarentena antes de ser adoptados o trasladados.
Un refugio dentro de una protectora es mucho más que un techo: es atención veterinaria, alimento, limpieza, cariño y paciencia.
Gracias al refugio, podemos ofrecer segundas oportunidades, cuidar de los más vulnerables y preparar a cada gato para el día en que por fin encuentre su hogar definitivo.